POR QUÉ PROHIBÍ SLACK EN MI EMPRESA
La comunicación asíncrona aumentó el trabajo profundo 3x. El equipo lo odió por 2 semanas. Luego nunca volvieron atrás.
La comunicación en tiempo real es el enemigo del trabajo profundo. Crea una expectativa de respuesta inmediata, lo que necesita un monitoreo constante. Este estado de 'atención parcial continua' hace imposible resolver problemas difíciles.
Así que hice lo impensable. Prohibí Slack.
Nos movimos a un modelo completamente asíncrono. Documentación primero. Escritura de formato largo. Comentarios en código. Descripciones de Pull Request. Si es urgente, llama. Si no lo es, escríbelo y espera.
La abstinencia fue dolorosa. La gente se sentía desconectada. Se sentían 'lentos'. Pero luego llegaron las métricas. Velocidad de pull request arriba. Conteo de bugs abajo. Y sorprendentemente, satisfacción de empleados arriba. La gente se dio cuenta de que la 'conexión' que Slack proveía era solo ruido. La conexión real viene de construir grandes cosas juntos, no de compartir GIFs.